
Uno de los datos técnicos que más preguntan los compradores de un Golf de segunda mano es si el motor lleva correa o cadena de distribución, porque el mantenimiento y el riesgo de avería son muy distintos entre ambos sistemas.
Los motores TSI y su cadena de distribución
La cadena de distribución de los motores TSI pequeños (1.0 y 1.2 litros, presentes sobre todo en generaciones anteriores al Golf 8) tiene un historial documentado de problemas: puede empezar a dar señales de desgaste —normalmente un ruido metálico característico al arrancar en frío— a partir de los 60.000 km. Si no se atiende a tiempo, el desgaste de la cadena o del tensor puede acabar dañando el motor de forma seria.
A diferencia de una correa, que tiene un intervalo de sustitución fijo indicado por el fabricante, la cadena está diseñada en teoría para no necesitar cambio durante la vida del motor. En la práctica, esto ha llevado a que muchos propietarios no la revisen nunca hasta que empieza a fallar, lo que agrava el problema en los motores más propensos a esta incidencia.
Los motores con correa de distribución
Los motores diésel TDI del Golf, así como algunos gasolina de mayor cilindrada, utilizan correa de distribución con un intervalo de cambio recomendado por el fabricante (que conviene comprobar en el manual de mantenimiento de tu unidad concreta, ya que varía según motor y año). A diferencia de la cadena, aquí el mantenimiento preventivo es mucho más predecible: cambiarla en el intervalo indicado prácticamente elimina el riesgo de rotura.
Por qué es tan importante saberlo
Si la correa de distribución se rompe en marcha, en muchos motores esto provoca que las válvulas choquen con los pistones, con un coste de reparación que puede acercarse al valor del propio motor. Con la cadena el riesgo de rotura repentina es menor, pero un desgaste no detectado también puede derivar en daños serios y costosos.
Qué hacer si compras un Golf de segunda mano
- Pregunta específicamente si el motor lleva correa o cadena, y en el caso de la correa, cuándo se cambió por última vez.
- Arranca el motor en frío durante la prueba y presta atención a cualquier ruido metálico en la zona del motor.
- Si el coche lleva un TSI pequeño con muchos kilómetros y no hay constancia de revisión de la distribución, considera presupuestar esa revisión como parte del coste de la compra.