
McLaren llega a Monza con la moral por las nubes: Lando Norris encadena dos victorias consecutivas, en Hungría y en Países Bajos. Pero desde Woking han preferido moderar las expectativas antes de esta cita: el equipo reconoce abiertamente que le será difícil replicar ese rendimiento en un circuito con las características tan particulares de Monza.
El motivo es puramente técnico. Monza es el llamado "Templo de la Velocidad": los coches pasan en torno a un 80% de la vuelta con el acelerador a fondo, algo que favorece a los monoplazas con más potencia pura y menos carga aerodinámica. No son necesariamente las condiciones donde el McLaren de esta temporada se ha mostrado más dominante hasta ahora.
Con Antonelli obligado a remontar desde el fondo de la parrilla, Monza se presenta como una oportunidad clara para que McLaren amplíe distancia en el Mundial de Constructores — si el coche responde en un trazado que, de entrada, no juega a su favor.