
Después de más de dos décadas en el catálogo de Mercedes-Benz, el Clase B llega al final de su producción en 2026. A diferencia de su compañero de gama, el Clase A —cuya retirada se ha aplazado hasta 2028—, el monovolumen compacto sí se despide este mismo año, sin que exista un sucesor directo previsto con ese nombre.
Qué lo sustituye
Mercedes ha reorganizado su estrategia comercial en tres segmentos diferenciados. Dentro del segmento "Entry" (la puerta de entrada a la marca para compradores más jóvenes o de primer coche premium), la desaparición del Clase A hatchback y el Clase B da paso a un crossover unificado que fusiona características de ambos, construido sobre la plataforma MMA, con versiones térmicas y eléctricas. Esta nueva propuesta convive con el nuevo GLA de segunda generación (2026) y su versión eléctrica GLA EQ, con más de 500 km de autonomía prevista.
El Clase A, un caso distinto
El Clase A, en cambio, ha conseguido una prórroga hasta 2028 gracias a su buena acogida en Europa y al retraso en la entrada en vigor de la normativa Euro 7 (ahora obligatoria desde el 29 de noviembre de 2027, no en 2026 como estaba previsto). A partir de ahora se fabricará en exclusiva en la planta de Kecskemét (Hungría), dejando atrás Rastatt (Alemania), y convivirá con el nuevo CLA eléctrico e híbrido ligero, que mantiene las carrocerías berlina y Shooting Brake.
Qué significa si tienes o quieres uno
Si ya tienes un Clase B, no hay ningún cambio inmediato: el servicio postventa y las garantías en vigor no se ven afectadas por el fin de su producción. Si estás valorando comprar uno nuevo, ten en cuenta que quedan pocos meses para hacerlo antes de que se agoten las últimas unidades en los concesionarios, ya que no habrá una renovación de este modelo concreto en el futuro próximo.