
Fernando Alonso sigue sin desvelar si continuará en la Fórmula 1 en 2027, pero en la rueda de prensa del jueves en Monza dejó bastante clara una cosa: la decisión no gira tanto en torno al rendimiento de Aston Martin como al propio reglamento técnico de 2026, del que ha sido uno de los pilotos más críticos de la parrilla.
Preguntado directamente si le bastaría con pelear de forma habitual por un top 10 para seguir compitiendo, el asturiano respondió con una sola palabra: no. Después llegó el año pasado, tras un noveno puesto en Países Bajos logrado gracias a una gestión de neumáticos casi perfecta, un resultado que, según sus propias palabras, tampoco le deja especialmente satisfecho.
El argumento de fondo de Alonso apunta a la propia esencia de la categoría: considera que la Fórmula 1 actual, con su fuerte dependencia de la gestión de energía sobre el espectáculo puro, se ha alejado de la Fórmula 1 con la que crecieron tanto pilotos como aficionados, y reclama cambios en esa dirección antes de comprometerse a una nueva etapa.